Se estima que aproximadamente un 42% de las empresas y startups que fracasan en los primeros meses desde su creación lo hacen por ofrecer un producto que no se ajusta a las exigencias del mercado. Tener una gran idea no lo es todo. Debes asegurarte de resolver un problema esencial para las personas de tal maneras que éstas estén dispuestas a pagar por ello.

En este sentido es por lo que se hace útil poner en práctica metodologías como el Design Thinking. ¿Por qué?, ¿para qué sirve? A continuación te explicamos qué es, las ventajas que ofrece para tu empresa y la forma de implantarlo.

¿Qué significa Design Thinking?

El Design Thinking es una metodología centrada en la satisfacción del usuario, es decir, trata de entender y resolver las necesidades reales de los usuarios. De esta manera nos aseguramos de ofrecer un producto que ayude a resolver un problema real del consumidor comprender las motivaciones de éste en vez de presentar un producto creado en base a expectativas o premisas que pueden llegar a ser falsas.

Englobada dentro de las conocidas como metodologías ágiles, al fin y al cabo, lo que nos ofrece es una perspectiva desde la cual ser capaces de observar posibles retos, detectar problemas y solucionarlos. Todo ello con el foco de atención puesto en el cliente. Además puede ser utilizada para lanzar nuevos productos, implementar innovaciones o introducir nuevas mejoras dentro de la empresa.

De esta manera, los emprendedores pueden ser capaces de entender todo aquello que realmente es necesario para la validación de su empresa y evitar así el riesgo de un posterior fracaso.

¿Cómo implementarlo?

El design thinking consta de un total de cinco fases siguiendo un proceso iterativo y no lineal. De esta manera podrás ir hacia adelante o volver a alguna etapa anterior en el momento que estimes oportuno.

Por lo general se comienza recolectando y recogiendo información que más tarde se irá puliendo hasta llegar a una última solución óptima. En concreto podemos diferenciar entre:

design_thinking_etapas

Empatizar

Es el punto de partida. En ella lo que se pretende es lograr una comprensión lo suficientemente profunda del usuario de manera que te permita conocer y detectar las necesidades de éste. El fin último es lograr pensar de la manera que lo haría éste por lo que la observación será fundamental.

Definir

Trata de identificar el problema y especificarlo al mayor detalle posible una vez que ya conocemos el entorno del mismo y los factores que se encuentran implicados. 

Idear

El objetivo es promover la generación de la mayor cantidad posible de opciones y soluciones. Es por tanto una fase de reflexión en el que se debe fomentar un ambiente que propicie la generación de nuevas ideas evitando por todos los medios posibles juicios de valor. Además, se recomienda dedicar un tiempo lo suficientemente amplio. El objetivo es conseguir diferentes propuestas ya que debemos ser conscientes de la imposibilidad de llegar a la solución óptima desde un principio.

Prototipar

Puede ser considerada uno de los puntos más importantes al ser el momento en el que se intenta pasar de la idea a la realidad mediante la creación de un prototipo. No tiene que ser un bien físico pero si se ha de intentar que sea lo más tangible posible incluyendo así parte de los elementos finales.

Testear

Es la etapa en la que se realiza la prueba de los diferentes prototipos y se aconseja prestar la suficiente atención como para detectar los fallos que deberán ser resueltos además de las mejoras a aplicar. Se deben realizar todas las modificaciones necesarias de manera que nos aseguremos de que el producto se ajusta a las especificaciones del usuario.

Existen multitud de técnicas que pueden ser utilizadas y que pueden ser de ayuda en las diferentes fases. Entre las más conocidas se encuentran los mapas de empatía, el business model canvas o el customer journey map pero no son las únicas, aquí tenéis otras herramientas que os pueden ser de ayuda en cada una de las etapas. 

¿Qué beneficios nos aporta?

Las ventajas derivadas de la implantación de ésta metodología son numerosas. En concreto, algunas de ellas son: 

El cliente como pieza clave en la cadena de valor 

Trabajar bajo las premisas del design thinking te permite desarrollar la empatía con los usuarios lo que te hará a su vez ser consciente en todo momento de sus necesidades y dolores. De esta manera lograrás uno de los aspectos fundamentales para la supervivencia de tu negocio que es el hecho de conectar con tu cliente

Innovación 

Otro de los pilares es la innovación. Este método no solo pretende identificar problemas sino también encontrar la mejor solución posible. Para ello tratará de buscar nuevas ideas que ayuden a poner fin al problema detectado y que, sobre todo, respondan a las exigencias de los clientes fomentando así la búsqueda de ideas innovadoras.

De problemas a oportunidades

Este aspecto se encuentra en relación con el anterior pues, al favorecer y trabajar la búsqueda de soluciones creativas, los anteriores problemas identificados pasan a suponer una nueva fuente de oportunidades para la empresa. 

Reducción de riesgos

Con la implementación de este método logramos favorecer a la reducción de riesgos por dos motivos principalmente. El primero de ellos es la preocupación por poner el foco de atención en los aspectos que son verdaderamente importantes para el usuario. Por otro lado se encuentra la atención que también se presta a la realización de pruebas lo que permite detectar si las ideas generadas son realmente buenas e ir descartando de manera rápida todas aquellas que no lo son.

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